Seguridad vial

La Fundación Entornos A.C. lanza proyecto el Global Road Safety Partnership

En el mes de febrero de 2016 se finaliza con el proyecto sobre “Alcohol y Lesiones Causadas por el Tránsito: Promover la creación de legislación en el tema de las alcoholimetrías, basado en evidencia científica, y su aplicación a través de un enfoque integral y participativo”, en colaboración con el Global Road Safety Partnership (GRSP), logrando avances de gran relevancia en la seguridad vial de nuestro estado, principalmente en las ciudades de Cuernavaca, Jiutepec y Temixco.


Siendo el tema central del proyecto, las “Lesiones a causa del tránsito y alcohol, desde la participación activa de la sociedad civil (advocacy), se realizaron importantes acciones entre las que se destacan: La revisión de la legislación actual, municipal y estatal para adecuación en la regulación de factores de riesgo, la evaluación de la implementación de estrategias de moderado costo para disuadir la conducción bajo los efectos del alcohol, asimismo se tuvo un acercamiento a los gobiernos para proponer acciones que promuevan la movilidad segura, se diseminó información sobre los factores de riesgo entre distintos grupos vulnerables, logrando con esto, nuestro objetivo de proponer a los gobiernos municipales y estatales acciones de seguridad vial basadas en evidencia.


¡Unamos nuestras voces para una mejor movilidad!

Una mirada desde la Sociedad civil a los cambios en la Secretaría de Movilidad y Transporte en Morelos

Las ciudades en todo el mundo están tratando de llegar a un acuerdo con cuestiones relacionadas con el transporte público sustentable y seguridad en sus calles. Existe una creciente conciencia de que la vida en las ciudades debe ser más compacta y amigable, menos destructiva con el medio ambiente.Las personas son más sanas y más felices cuando ellos caminan, hablan y se mezclan. La Policía es más efectiva cuando se refuerzan los valores comunes a través de espacios naturales y espacios compartidos. La ciudad moderna, inventada en el siglo XX, con amplias vías y vivienda impersonal, debe ser descartada y transformada en zonas urbanas más amigables, interconectadas y responsables con el medio ambiente. El entorno construido tiene un impacto directo en la calidad de vida. Calles cortas, espacio para los peatones, iluminación eficaz y  transporte público seguro,  proporcionan una sensación de bienestar.


El Miedo a la violencia tiene un claro impacto en  los niveles de actividad y la capacidad de moverse libremente en los espacios públicos, especialmente entre las poblaciones que son más vulnerables a la violencia como los niños, las mujeres, las personas con discapacidad y los adultos mayores. La implementación y puesta en marcha de un transporte público equitativo y acorde a lo que la comunidad necesita, proporciona enlaces valiosos y necesarios entre centros de desarrollo. Esperamos que los recientes cambios en la secretaría de movilidad y transporte en gobierno de la nueva visión en Morelos, hayan tomado en consideración lo mencionado anteriormente, ya que, en la zona metropolitana de Cuernavaca es urgente el diseño vial eficaz y seguro, así como la planificación del transporte para enfrentar un conjunto de conflictos implícitos en el contexto social dentro de los cuales se construyen carreteras y se proporciona el transporte. Lo anterior hace necesario un enfoque interdisciplinario y la participación comunitaria integral con el fin de trabajar con base en enfoques incluyentes basados en la equidad y favorecer el trabajo intersectorial, ambos elementos esenciales para el movilidad más segura (para todos) en nuestra entidad.

El autobús escolar caminante

¿Qué es un autobús escolar caminante? Un autobús escolar caminante es un grupo de niños que caminan a la escuela acompañados de uno o más adultos. Si esto suena simple, que lo es, es parte de la belleza de esta nueva estrategia implementada en otros países para promover la movilidad de los niños caminando a la escuela. Puede ser tan informal como que dos familias turnan para llevar a sus hijos a la escuela caminando en lugar de en un coche (lo que conocemos como hacer “rondas”), a tan estructurado como trazar una ruta con puntos de encuentro, un calendario y un horario regular con rotación de voluntarios capacitados.


Una variación en la iniciativa del autobús escolar caminante, ha sido el tren de la bicicleta, en el que los adultos acompañantes supervisan a los niños que van en sus bicicletas a la escuela. Es una estrategia de gran flexibilidad que puede ser implementado en todo tipo de comunidades, de todos los tamaños y con diferentes necesidades.


¿PORQUE NO COMENZAMOS CON LA NUESTRA?


Los padres a menudo planteamos los problemas de seguridad como una de las razones principales para no permitir que nuestros niños caminen a la escuela. Proporcionar supervisión de un adulto puede ayudar a reducir las preocupaciones de las familias que viven a poca distancia caminando o en bicicleta a la escuela.


PODEMOS HACERLO EN NUESTRO ENTORNO? COMO HACERLO?


Hay que hacerlo simple


Al comenzar un autobús escolar caminante, hay que recordar que el programa siempre puede crecer. A menudo tiene sentido comenzar con un pequeño autobús y ver cómo funciona. Elige un barrio único que cuenta con un grupo de padres y niños que estén interesados. Es como un viaje compartido-sin el coche, con los beneficios añadidos de ejercicio y las visitas a amigos y vecinos.


Pasos a seguir:


  1. Invite a las familias que viven cerca para caminar.
  2. Planear una ruta y dar un paseo de prueba.
  3. Decidir con qué frecuencia el grupo va a caminar junto (se puede iniciar con algunos días de la semana)
  4. Hay que hacerlo divertido!

Al escoger una ruta, responder a estas cuatro preguntas:


¿Tiene espacio para caminar?


  • ¿Hay banquetas y caminos?
  • ¿Hay demasiado tráfico?
  • ¿Es fácil cruzar la calle?

¿Los conductores se comportan así?


  • ¿Le ceden el paso a peatones?
  • ¿A que velocidad circulan?

¿El entorno se siente seguros?


  • ¿Hay perros sueltos?

¿Hay actividad criminal?


El éxito de un autobús escolar a pie depende de hacerlo sencillo o motivar un deseo de ser más inclusivo inspirando a una comunidad para construir un programa más estructurado. Esto puede incluir más rutas, más días de caminata y más niños. Estos programas requieren de coordinación, voluntarios y la atención posible a otros aspectos, como la capacitación en seguridad y responsabilidad. El director de la escuela, la policía y otros líderes de la comunidad es muy recomendable que participen.


  1. En primer lugar, determinar la cantidad de interés en un programa de autobús escolar a pie. Póngase en contacto con los posibles participantes y socios:
    • Los padres y los niños
    • Principales y funcionarios de la escuela
    • Los oficiales de policía
    • Otros líderes de la comunidad
  2. En segundo lugar, identificar la ruta (s).
    • La cantidad de interés se determinará el número de rutas de senderismo.
    • Camine la ruta (s) sin niños primero.
  3. En tercer lugar, identificar un número suficiente de adultos para supervisar a los caminantes.

Se recomienda un adulto por cada seis niños. Si hay niños de 10 años o más, un menor numero de adultos puede ser recomendable. Si los niños tienen edades entre 4 a 6, un adulto por cada tres niños es recomendable.


  1. A continuación, ultimar los detalles logísticos.>
    • ¿Quién va a participar?
    • ¿Con qué frecuencia el autobús escolar caminante operar? ¿El autobús funcionará una vez a la semana o todos los días?
    • ¿Cuándo los niños se encuentran en el autobús? Es importante dejar tiempo suficiente para que el ritmo más lento de los niños, sino también para asegurar que todo el mundo llegue a la escuela a tiempo.
    • ¿Dónde estará el bus de encuentro de los niños-en el hogar de cada niño o en un pocos puntos de encuentro?
    • ¿El autobús funciona después de la escuela?
    • ¿Qué formación necesitan los voluntarios?
    • ¿Qué capacitación en seguridad necesitan los niños?

PONGAMOS EL EJEMPLO Y CAMINEMOS PARA AVANZAR


Si le interesa contar con mas información escriba a contacto@fundacionentornos.org

Los niños primero, pero atrás